(Connotada Antropóloga Forense italiana, aportó nuevos antecedentes)

José Miguel Carrera

José Miguel Carrera

El año 2009, llegó a  manos del  Centro de Estudios Históricos Forenses un viejo libro de  fines  del siglo XIX que en una de sus deterioradas páginas,  relataba la antigua historia de una calavera milagrosa que se custodiaba en la Iglesia de El Monte, en Talagante. Dicha calavera según la tradición popular  correspondía al prócer José Miguel Carrera, la cual había sido traída a Chile  en forma clandestina, tras el fusilamiento del héroe en la Plaza Mayor en Mendoza Argentina a finales de 1821, manteniéndose en El Monte hasta mediados del Siglo XX, ocasión en que habitantes comenzaron a llamarla la “Santa Calavera o Calavera Milagrosa”, por sus especiales dotes de cumplir con pedidos  y mandas que efectuaba la gente del lugar. La leyenda y la devoción de los feligreses, tuvo una abrupta interrupción en la década de 1950, cuando misteriosamente fue sustraída,  desapareciendo todo rastro de su paradero. Tras numerosas investigaciones  finalmente la calavera fue recuperada y el año 2013 fue devuelta a su lugar de origen, la iglesia Franciscana de El Monte.

Giulia Pistarini

Giulia Pistarini Magister en Antropología

El General JOSE MIGUEL CARRERA, fue uno de los principales héroes de la independencia de Chile, fue además en su juventud un destacado militar en las guerras napoleónicas en España. Fue fusilado por sus enemigos políticos en Mendoza, Argentina, en 1821, a la edad de 35 años. Tras ser ajusticiado, le fueron cortadas sus extremidades superiores y cabeza,  las cuales fueron exhibidas en una pica en el frontis del Cabildo de la ciudad,  para escarmiento de sus seguidores.

 

 

En la actualidad la calavera junto a otras osamentas encontradas en las excavaciones realizadas para reconstruir el antiguo túnel de Los Carrera, son exhibidas en el Museo Histórico de El Monte.

Como forma de aportar con mayores antecedentes científicos, sobre estas osamentas, el Centro de

Giulia Pistarini, Antropologa Forense

Giulia Pistarini, Antropologa Forense

Estudios Históricos Forenses, ha contado con el aporte de la destacada Antropóloga italiana Giulia Pistarini, Magister en Antropología Física Forense, Master en Arqueología, con estudios especializados en  esqueletos humanos en las Universidades de Turín y Granada,  quien ha presentado el siguiente análisis antropológico sobre las osamentas existente en la Iglesia de El Monte.

 

 

 

La calavera de José Miguel Carrera y las osamentas encontradas en la Iglesia de los Franciscanos de El Monte.

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La Iglesia de El Monte  guarda en su subterráneo la presunta calavera de unos de los Padres de la Patria de Chile, José Miguel Carrera,  fusilado en el 1821 en Argentina.


Se trata de un individuo adulto, teniendo en consideración las suturas craneales y el desgaste dental.
Llevando a cabo un análisis físico-forense macroscopico,podemos confirmar que el cráneo pertenece efectivamente  a un individuo de sexo masculino, por la presencia de unas de las principales características sexuales masculinas: una frente inclinada,  unas orbitas bajas y cuadradas y un proceso mastoideo grande y  de forma redondeada (Figuras 1 y 2).


El grado de obliteración de las suturas craneales (Figura 3) sugiere una edad compresa entre los 30 y 40 años (modelo de Meindl y Lovejoy, 1985).
Las suturas craneales empiezan a cerrarse alrededor de los 20 años de edad, cerrandonse definitivamente en edad avanzada.


Según el  modelo de Brothwell (1981) los dientes del dicho cráneo se ubican en el intervalo de edad compreso entre los 25 y 35 años de edad.
El desgaste dental, que se basa en el hecho de que las superficies oclusales de los dientes se desgastan gradualmente con el avance de la edad,permitió la creación de modelos que correlacionan la etapa de desgaste en los dientes con un rango de edad definido, aunque hay que tener en cuenta que factores tales como la alimentación afectan el grado de desgaste dental.
El hueso frontal del cráneo presenta una fractura lineal, probablemente perimortem, que necesita ser sometida a examenes más complejos para que pueda proveer más informaciones sobre la naturaleza y el origen de tal fractura (Figura 4).

En la misma iglesia fueron encontradas otras  osamentas humanas:

Se trata principalmente de huesos largos.

Con respecto a los huesos largos de la extremidad inferior, disponemos de dos huesos proximales (dos fémures derechos, figura 5 y 6) y de tres  distales ( tres tibias, de las cuales dos son izquierdas y una derecha, figura 7,8,9)

Los únicos huesos largos de la extremidad superior son dos húmeros derechos(figura 10 y 11), en un estado fragmentario por la presencia solo de los extremos proximales.

Se encontraron otras partes fragmentarias, que resultan ser una vértebra sacral (figura 12) un fragmento del hueso parietal de un cráneo (figura 13) y lo que queda de un acetábulo (fosa cotiloidea donde el fémur se articula con el pelvis, figura 14).


Eso, porque el tejido óseo, que consiste en su mayor parte por un componente inorgánico a base de calcio y otros elementos, puede ser sometido a una mayor degradación física-química o alteraciones mecánicas como resultado de la acción de los suelos, de microorganismos o a causa de plantas y animales.
Dichas osamentas pertenecen a un grupo de individuos compreso entre 4 y 6 personas. La coloración de los huesos nos aporta la información de que fueron enterradas en un terreno húmedo y su estado de conservación es el resultado de la degradación y de las transformaciones sufrido por el hueso postmortem.

Para poder analizar las características sexuales de esas osamentas se necesita un estudio más profundo, mientras para estimar la edad es posible utilizar un método (Stloukal y Hanakova, 1978)que se basa en la diáfisis de los huesos largos, pero como son medidas que pueden ser objeto de variabilidad poblacional, es importante poderlas comparar con otros datos de poblaciones que presentan una afinidad biológica cercana a la que se examina.